Cada 72 horas se captura un presunto homicida de líderes sociales y firmantes de paz

Policía Nacional y Fiscalía fortalecen la respuesta institucional contra crímenes que afectan el liderazgo social y la paz territorial
  • Funcionarios públicos trasladan a dos capturados
  • La Policía y CTI llevan capturado para presentarlo a autoridades competentes
  • Funcionario de Policía lee los derechos a un capturado
  • Dos policías llevan a un capturado para subirlo a una camioneta
  • Funcionarios públicos presentan en backing a capturado.

En el marco de la Operación Themis 2.0 y de la política integral de protección a líderes sociales y firmantes del Acuerdo de Paz, la Policía Nacional, a través de la Dirección de Investigación Criminal e INTERPOL (DIJIN), en articulación con la Unidad Especial de Investigación de la Fiscalía General de la Nación, logró en las últimas semanas la imputación de cargos a siete personas y la captura de 15 presuntos sicarios y autores de homicidios en contra de líderes sociales y firmantes de paz.

Este resultado operacional representa, en promedio, la captura de un presunto homicida cada 72 horas, reflejando el fortalecimiento de las capacidades investigativas, de inteligencia y de judicialización frente a uno de los fenómenos criminales que más impacta la estabilidad territorial y la consolidación de la paz en Colombia, asestando un golpe contundente a estructuras criminales de alto impacto.

Entre los capturados se encuentran integrantes de organizaciones delincuenciales que operan en distintas regiones del país, entre ellos alias “Guacho”, integrante de disidencias de las FARC; y alias “Mono Candelo”, presunto integrante del Grupo Armado Organizado Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), quien hacía parte del cartel de los más buscados del Magdalena Medio, por quien se ofrecía una recompensa de hasta 500 millones de pesos.

Cabe destacar que alias “Mono Candelo” fue ubicado fuera del país y deportado desde los Estados Unidos, en el marco de la cooperación judicial internacional. A su arribo al territorio colombiano se materializó su captura, evidenciando la efectividad de los mecanismos de articulación binacional en la lucha contra el crimen organizado transnacional.

El 18 de febrero de 2026, en el municipio de Necoclí (Antioquia), el Cuerpo Élite Policial de la Policía Nacional, con el apoyo del GAULA Militar, materializó la captura por orden judicial de alias “Ranger” y alias “Walter”, por el delito de desplazamiento forzado, como presuntos autores materiales de hechos ocurridos entre los años 2007 y 2008 en Necoclí, en perjuicio de un líder social y otras víctimas.

De acuerdo con las investigaciones, alias “Ranger” y “Walter” hicieron parte de la estructura criminal Elmer Cárdenas de las extintas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), de donde se habían desmovilizado. Actualmente, harían parte del GAO Ejército Gaitanista de Colombia, con injerencia criminal en los municipios de Necoclí y Turbo, donde, al parecer, esta organización delinquiría mediante desplazamientos forzados y acciones violentas, entre ellas el homicidio de un líder indígena, ocurrido el 25 de febrero de 2022 en el municipio de Turbo (Antioquia).

Este resultado reviste especial importancia en el contexto social del Urabá antioqueño, una región históricamente afectada por dinámicas de conflicto armado, disputas por economías ilícitas y afectaciones sistemáticas contra comunidades campesinas, afrodescendientes e indígenas.

En el desarrollo de estas operaciones fueron incautados 18 millones de pesos en efectivo y 17 dispositivos electrónicos, entre teléfonos celulares, tabletas y memorias USB, elementos materiales probatorios que fortalecen las investigaciones en curso y permiten avanzar en la identificación de determinadores y redes de apoyo logístico.

Estos resultados impactan de manera directa las capacidades de financiación, coordinación y ejecución criminal de las estructuras responsables de afectar la seguridad de los territorios, reafirmando el compromiso del Estado colombiano con la protección de la vida, el liderazgo social y la implementación del Acuerdo de Paz.