En la ciudad de Bogotá se llevaron a cabo dos ceremonias solemnes en la Escuela de Cadetes de Policía “General Francisco de Paula Santander”, donde 424 oficiales, entre Oficiales Subalternos y Oficiales Superiores, recibieron su nuevo grado, reafirmando su compromiso con los principios de Seguridad, Dignidad y Democracia, pilares fundamentales del servicio policial al país.
Este acto protocolario constituye un reconocimiento institucional a quienes, con responsabilidad, honor y sentido del deber, asumen nuevos retos al servicio de la ciudadanía y del Estado Social de Derecho.
Ascenso de Oficiales Subalternos
Durante la ceremonia, los oficiales subalternos fueron ascendidos tras superar un exigente proceso sustentado en la formación integral, el desempeño profesional, la conducta intachable y la observancia estricta de los principios institucionales.
Estos ascensos destacan la disciplina, el compromiso y la capacidad de liderazgo demostrados a lo largo de su carrera policial, así como la confianza del Estado y de la sociedad en su idoneidad para asumir mayores responsabilidades en la conducción del servicio de policía, que serán fundamentales para fortalecer la seguridad en los departamentos y metropolitanas, de acuerdo con la estrategia trazada por esta dirección.
Ascenso de Oficiales Superiores
De igual manera, fueron ascendidos oficiales superiores, quienes asumirán funciones estratégicas y de comando en los distintos niveles de la Institución. Su liderazgo será determinante para la planeación, dirección y ejecución del servicio policial, especialmente en el acompañamiento a los procesos electorales del próximo año, como garantes del orden público y la democracia.
Estos ascensos reflejan una Policía Nacional moderna, profesional y plural, que fortalece su liderazgo estratégico mediante el reconocimiento del mérito, la experiencia y la inclusión, en beneficio de la seguridad ciudadana y la gobernabilidad democrática.
Dignidad, Seguridad y Democracia: ejes del liderazgo policial
Durante las ceremonias se resaltó que el ejercicio del mando debe estar guiado por la dignidad, entendida como el respeto irrestricto por la vida, los derechos humanos y el bienestar integral del talento humano policial y sus familias.
Asimismo, se enfatizó que los nuevos grados implican un compromiso superior con la seguridad, concebida no solo desde la lucha frontal contra el delito, sino también desde la prevención, la convivencia ciudadana y la cercanía con la comunidad.
Finalmente, se reafirmó el rol de la Policía Nacional como garante del orden constitucional y del libre ejercicio de los derechos y libertades, destacando que cada actuación policial debe fortalecer la confianza ciudadana y consolidar la democracia.
Con este acto, la Policía Nacional ratifica que el liderazgo se ejerce con ejemplo, vocación y responsabilidad, bajo el principio de ejercer un mando con criterio, en beneficio de todos los colombianos.
Dios y Patria.