Hoy no hablo como Director, hoy hablo como un Policía más
Desde Sucre doy gracias a cada mujer y a cada hombre que porta este uniforme con dignidad, con la frente en alto y con la profunda vocación de servicio que distingue a nuestra institución. Ser Policía no es solo una función: es una decisión de vida que se asume con honor, sacrificio y convicción.
Gracias a quienes protegen la vida aun en medio de la adversidad, a quienes trabajan sin aplausos, a quienes ponen el bienestar de los demás por encima del propio.
En cada jornada, en cada turno y en cada rincón del país, ustedes demuestran que la dignidad del policía se construye con hechos y con coherencia.
Cada logro institucional es fruto de esa vocación que no se apaga, de ese compromiso que no se negocia y de esa ética que guía nuestro actuar. Me siento orgulloso de servir a su lado, de compartir los mismos riesgos y de defender juntos una misión que nos trasciende.
Seguiremos adelante, unidos, firmes y con sentido humano, porque la fortaleza de esta Policía está en su gente y en la dignidad con la que cumple su deber.
Con respeto y gratitud, un Policía más.